La etapa inicial de la Variante Espiritual te lleva desde Pontevedra hasta Armenteira y comienza junto a la Iglesia de la Peregrina, punto simbólico para muchos caminantes que allí comienzan la jornada. Atravesando el centro histórico, el recorrido te conduce al Monasterio de San Xoán de Poio, conocido por su monumental hórreo y por el gran mosaico que celebra el Camino. Poco después, el trazado desciende hasta Combarro, donde el paisaje adquiere otro carácter: hórreos frente a la ría, casas de piedra y un ambiente marítimo que invita a hacer una pausa antes del esfuerzo más exigente de la jornada.

A partir de Combarro, el Camino cambia de tono. Comienza una subida larga, continua y casi siempre rodeada de naturaleza, con pocos puntos de apoyo a lo largo del trayecto. El mirador de Loureiro es el único punto de descanso, y ofrece una amplia vista sobre la ría de Pontevedra. Es importante llevar suficiente agua y comida para esta sección más aislada. Al final de la subida, cuando el silencio de las montañas ya se ha instalado en el ritmo de la caminata, aparece el Monasterio de Armenteira, sereno, imponente y envuelto en una tranquilidad que marca profundamente a quienes llegan allí.

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Pontevedra-Armenteira: Fotografías

Pontevedra-Armenteira: Itinerario

A: Pontevedra

Tras cruzar el puente del Burgo, el Camino se aleja gradualmente del centro y se adentra en calles tranquilas, marcadas por viviendas y pequeños servicios locales. El acceso a la Variante Espiritual se encuentra al final de la Rúa da Gándara, donde una clara bifurcación indica dos posibles direcciones. El sendero de la izquierda, que cruza el río Gándara, es el que conduce oficialmente al inicio de esta variante.

Si tienes tiempo, vale la pena entrar para conocer el claustro de la crujía, donde un mosaico monumental, de unos 200 m², representa el Camino. En los jardines también destaca un granero de impresionantes proporciones.
Nota: comprueba los horarios antes de planificar la visita.

Atraviesas un pequeño pueblo costero, marcado por casas de piedra, cruces antiguas y una hilera de hórreos frente al mar. Muchos peregrinos aprovechan este lugar para almorzar y reponer provisiones, ya que la subida a Armenteira discurre por una zona más solitaria, con pocos puntos de venta.

Después de dejar atrás Combarro, la cuesta se eleva lentamente y te lleva hasta un mirador donde la ría de Pontevedra se abre en toda su tranquilidad. Es el lugar perfecto para parar, respirar el aire y recuperar el ritmo. La subida hacia Armenteira puede ser exigente, pero el paisaje te acompaña como recompensa a cada paso.

La etapa termina en Armenteira, donde un monasterio del siglo XII descansa entre colinas y árboles centenarios. Allí, la tradición cisterciense aún respira en silencio, entre productos hechos a mano y un ambiente que invita al recogimiento. Para quienes llegan tras la subida, Armenteira es casi un abrazo: un lugar de pura calma, donde el cuerpo descansa y el espíritu se relaja.

Pontevedra-Armenteira: Mapa