La etapa Pontevedra - Caldas de Reis es un viaje agradable y sin grandes dificultades. Tras despedirse en el Puente del Burgo, la travesía se vuelve sencilla, sin elevaciones destacables y con una excelente selección de iglesias y otros monumentos religiosos.

Las viñas rodean las casas y nos acompañan a lo largo de la ruta que, por su humildad, nos da tiempo y ganas de disfrutar de cada paso. Antes de reencontrarnos con la carretera N-550, llegamos a una zona de cascadas. Es un pequeño desvío que merece la pena.

Pronto estamos en Caldas de Reis. Nos recibe un pueblo apacible y un casco urbano en el que apetece descansar y reflexionar sobre el camino recorrido hasta ahora. 

Salida:

 

Pontevedra - Caldas de Reis: Fotos

Pontevedra - Caldas de Reis: Itinerario

A: Pontevedra

Pontevedra por la mañana tiene cierto tempo. Al recorrer la carretera que conduce al puente de Burgos, se pueden contemplar numerosos monumentos de iconografía religiosa como la Capilla de la Virgen Peregrina, que ocupa el centro de la Plaza Peregrina.  

Poco después de salir de Pontevedra, encontrarás el desvío hacia la Variante Espiritual, una ruta que lleva a los peregrinos hasta el Monasterio de Armenteira y, más tarde, al cruce en barco por la Ría de Arousa hacia Padrón.

Un pequeño núcleo rural con el encanto típico del interior gallego: casas de piedra, campos verdes y un ambiente tranquilo. Es un lugar ideal para hacer una pausa junto a la iglesia, donde encontrarás bancos y sombra para descansar.

Justo después del pueblo de Seca, encontrarás el desvío hacia las Cascadas de Barosa. Las cataratas forman pequeños lagos rodeados de antiguos molinos, creando un escenario perfecto para hacer una pausa y refrescarse los pies.

Pequeña y acogedora, esta ermita dedicada a la protectora de la vista es uno de los puntos espirituales del recorrido. Muchos peregrinos aprovechan para descansar y reflexionar en silencio junto a este sencillo templo, rodeado de verdor y serenidad.

El destino del día es un pueblo conocido por sus aguas termales, utilizadas desde la época romana. No hay nada como sumergir los pies cansados en las fuentes calientes y sentir cómo el cuerpo lo agradece. Además de las termas, Caldas de Reis ofrece un agradable centro y varias opciones de restauración y alojamiento pensadas para acoger bien a los peregrinos.

Pontevedra - Caldas de Reis: Mapa

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